En Mar De Somnis creemos que la transformación social empieza cuando desarrollamos y potenciamos el pensamiento crítico de los más pequeños, pues es esta la semilla que permite vivir con conciencia, impactar en la vida de los otros, de nuestro entorno y los más importante, crear cambios que perduren en el tiempo con nosotros mismos y con las generaciones que vienen.

Y esta, es una de las 10 habilidades para la vida que hoy te proponemos potenciar, pues es una de las herramientas indispensables que sin duda debes cargar contigo en el morral de la vida y en este largo camino que transitamos.

Pensar críticamente, implica informarnos bien, no pasar entero, tomarnos el tiempo para digerir las inquietudes o situaciones que se nos presentan a diario, es ser sinónimo de inquisitivo, confiar en nuestra razón y equilibrarse con la intuición, ser de mente abierta y flexible, justos cuando se trata de evaluar, honestos cuando confrontamos nuestros sesgos personales, estar dispuestos a retractarnos cuando no tenemos la razón y hay argumentos que nos hagan reconsiderar nuestra posición, ser claros cuando emitimos un juicio, ordenados cuando enfrentamos situaciones complejas, diligentes en la búsqueda de información relevante,  como  razonables en la selección de criterios. Siempre con la actitud de preguntar, indagar e investigar y sobre todo insistir en la medida de lo posible cuando buscamos respuesta a circunstancias, problemas o situaciones como lo hacemos a diario quienes convivimos con epilepsia, seamos padres, hermanos, hijos o incluso amigos, pues si reflexionas…. a diario los que estamos en este mar buscamos respuestas y opciones para mejorar la calidad de vida de quienes amamos.

¿Cómo ayudamos a los pensadores críticos del futuro? Como padre seguro que te has encontrado a diario en situaciones que implican hacer uso de esta habilidad y más aún cuando se trata de tomar decisiones con respecto al diagnóstico de tu hijo. Es importante comprender que tu hijo siempre necesitará de tu ayuda para reflexionar qué le está sucediendo y de esta forma poder entender las decisiones que tomas en relación a su diagnóstico. Tu hijo puede sentirse atemorizado por las crisis epilépticas, por ello es importante crear un espacio de diálogo y de apertura donde él te exprese que piensa y que siente con relación a la epilepsia.

Hoy traemos 5 estrategias que le permitirán a tu hijo  desarrollar esta habilidad:

  1. Involucra a tu hijo en el tratamiento; por ejemplo, puede implicarse en la toma de medicación dependiendo de la edad, contando las píldoras y poniéndolas en el pastillero semanal y si es un adolescente puedes permitirle poco a poco tomar el medicamento por sí solo con supervisión, esto contribuirá a que comprenda que en la medida que va creciendo cuidarse es su responsabilidad. En los dos casos acompáñalo con un diálogo donde le expliques que la medicación anticonvulsiva lo ayudará a estar bien y que en caso de no tomarla esto tendrá sus consecuencias, como por ejemplo una crisis.
  2. Ayúdale a interactuar con su neurólogo y con el equipo de atención médica; antes de la visita hazle pensar qué preguntas quiere hacerle al médico durante la cita, pídele que te describa cómo siente una crisis epiléptica, que siente antes y después para que cuando esté frente al médico lo haga con más naturalidad.
  3. Enséñale a hablar sobre la epilepsia; puede que algunas personas del entorno inmediato como lo son profesores, los compañeros de clase lo interroguen sobre las crisis. En el caso de que tu hijo quiera brindar información para que sepan qué hacer en este caso, hablar sobre ello en casa puede ayudarle a enfrentar estas situaciones cuando sucedan. Podrías empezar por hacer un juego de roles en casa, comienza por hacerle preguntas a tu hijo y permítele que él responda, pídele que te explique que es la epilepsia y cómo podrías ayudarle cuando tenga una crisis. Al terminar haz un feedback, también háblale de lo que algunas personas necesitan saber y por qué. No dudes en decirle que él puede compartir la información con la que sienta cómodo y que, si siente que hay información que no quiere compartir esta en todo su derecho; sobre todo enséñale a hablar de la epilepsia como algo que forma parte de su vida, y no como algo por lo que se sienta mal.
  4. Da un paso atrás; puede ser difícil como padre dar rienda suelta y dejar que tu hijo disponga de cuotas un poco más altas de libertad, esto favorecerá y fortalecerá el autoconocimiento que a su vez le permite ser más crítico con su vida, con las preguntas que se plantea y las decisiones que toma a diario.
  5. Modela tus expectativas de acuerdo a sus intervenciones; podrías hacer demostraciones, como por ejemplo en espacios donde compartan, en la hora de la comida o en el tiempo libre por medio de debates acerca de un tema, esto le permitirá a tu hijo establecer diferencias, estructurar sus intervenciones, saber disertar de algo con lo que no está acuerdo, a ser más analítico, a desarrollar civismo y lo más importante diferenciar las personas de las ideas.

Te invitamos a que sigamos nadando en este mar de sueños y que cada vez seamos más hábiles en sobrepasar nuevas olas juntos.

 Diana L.  Aguirre

Psicóloga

Máster en rehabilitación psicosocial en salud mental

Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) en curso

 

REFERENCIAS

Epilepsy & My Child Toolkit:  A Resource for Parents with a Newly Diagnosed Child. (2014). Epilepsy foundation.