La web de la Epilepsy Foundation ha publicado un artículo con algunas consideraciones importantes sobre deporte y epilepsia. En él, la editora Patty Osborne Shafer defiende la necesidad de las personas que tienen epilepsia de hacer deporte, o como mínimo llevar una vida activa, para lo cual es necesario consultar con el médico dependiendo del tipo de crisis que se tenga. Os dejamos aquí la traducción y el enlace al artículo original (en inglés).

Muchos de nosotros estamos ya de vacaciones, o en todo caso planificándolas. Los adolescentes y los estudiantes pronto volverán a la escuela. Sean cuales fueren los planes, conviene reservar un tiempo para el ejercicio y la diversión, pues es muy importante mantenerse en forma. Si uno mismo o un familiar tiene crisis epilépticas no está de más revisar algunas consideraciones sobre la seguridad en el deporte.

¿Por qué es importante estar en forma?

deporte-epilepsiaMantenerse saludable afecta a cómo sentimos y actuamos, pero también repercute en cómo trabaja nuestro cuerpo.

•Los síntomas de algunas afectaciones pueden empeorar cuando las personas no duermen bien, no comen bien, tienen sobrepeso o son inactivos. Las crisis son una de estas afectaciones.

•No comer bien, no registrar una buena calidad de sueño o la inactividad pueden ser síntomas de estrés o un trastorno del estado de ánimo. Al igual que nuestra salud física, nuestra salud emocional puede afectar a las crisis, por lo que debemos estar atentos a ambas.

•A veces tener epilepsia conduce a la inactividad, a estar en baja forma. Por ejemplo, algunas personas no son activas debido a que sus crisis son demasiado frecuentes, se caen y se hacen daño. Otros pueden permanecer inactivos porque tienen problemas para caminar, ver, o tienen otros problemas neurológicos que hacen más difícil el ejercicio o moverse.

•Los medicamentos pueden ser cruciales para el control de las crisis, pero también tenemos que tratar de prevenir o controlar los efectos secundarios que se pueden producir.

•Aun así, a pesar de las crisis, las personas tienden a sentirse mejor cuando están física y mentalmente sanos en otros aspectos.

Tengo crisis y mi familia tiene miedo de que me haga daño si hago deporte o ejercicio y tengo convulsiones. ¿Qué debo hacer?

Mucha gente se preocupa de la seguridad. Sin embargo, las lesiones no son comunes a todos los tipos de crisis.

Hable con su equipo de atención médica acerca de su riesgo de sufrir lesiones. Estos riesgos pueden variar según el tipo de crisis que tiene, con qué frecuencia se producen, y otros riesgos que pueda tener.

sportsRara vez la gente tiene crisis como resultado de hacer ejercicio. Sin embargo, si uno se siente mal después de hacer ejercicio lo mejor es comentárselo al médico para ver qué se puede hacer.

Todo el que desee practicar un deporte lo mejor que puede hacer es hablar con su médico sobre cuál es el más adecuado. Si las crisis están bien controladas, normalmente no hay restricciones establecidas. Eso sí, si un deporte tiene un alto riesgo de lesión en la cabeza es mejor consultarlo con el especialista.

Los deportes de equipo en un clima caluroso pueden representar un problema. Las personas pueden deshidratarse con facilidad, sobre todo si no beben suficientes líquidos durante la práctica, y esto podría desencadenar una crisis.

Naturalmente, lo mejor es practicar ejercicio en los momentos más frescos del día, utilizando un equipo protector adecuado para el deporte o actividad escogida.

También es conveniente hacer ejercicio con un entrenador o un compañero que sepa qué hacer si sobreviene una crisis.

Si uno ha de practicar ejercicio solo, se puede incluso considerar el uso de un localizador GPS si se trata de ir a correr o coger la bicicleta. En caso de necesidad alguien podría fácilmente acudir a ayudar. También hay dispositivos específicos, como los SmartWatch, que pueden enviar alertas a un miembro de la familia.

Mis crisis no están bien controladas y me preocupa jugar un deporte de equipo o ir a un gimnasio. ¿Cómo puedo ponerme en forma en estas condiciones?

Los deportes de equipo no son la única manera de divertirse y hacer ejercicio. El simple hecho de moverse o la actividad física ya es media batalla ganada. Lo primero es consultar al médico y asegurarse de que uno está físicamente bien, y obtener consejo sobre cómo empezar.

Se puede empezar por caminar, aunque sea 10 minutos un par de días a la semana, e ir ampliando el tiempo y la frecuencia poco a poco.

Las personas con epilepsia pueden hacer natación, pero el tipo y la frecuencia de las crisis determinarán las precauciones a tomar

Si no hay ningún lugar seguro para caminar, se puede hacer alrededor de la casa o el apartamento. Otra opción es pedirle a un amigo que le acompañe a un lugar seguro para caminar un par de veces a la semana. Y se puede aprovechar la ocasión para hacer recados.

También se pueden hacer ejercicios de silla con la ayuda de un fisioterapeuta, que puede diseñar una rutina.

Hay un montón de otras actividades que permiten a las personas estar en movimiento y proporcionan un gran entrenamiento: la jardinería, la limpieza del jardín o la casa, bailar.

A veces es tan simple como hacer estiramientos o crear pequeñas rutinas para hacer en casa, cosa que es más agradable con música. Además, ahora existen muchas aplicaciones para el móvil pensadas para mantenerse en forma.

¿Puedo hacer natación si tengo epilepsia?

Sí, las personas con epilepsia pueden nadar. Sin embargo, el tipo y la frecuencia de las crisis determinarán las precauciones que debe tomar. Es necesario comentarlo con el equipo médico para saber qué se puede hacer y qué no.

natacion-epilepsiaGeneralmente, las personas con las crisis bien controladas pueden nadar y participar en actividades acuáticas. Sin embargo, lo mejor es nadar con un compañero, preferiblemente alguien que sepa qué hacer en caso de una crisis. En muchos casos puede ser necesario utilizar un chaleco salvavidas.

Las personas que tienen crisis incontroladas pueden verse sujetas a más restricciones:

• Tener a alguien al alcance que pueda mantener nuestra cabeza fuera del agua si se produce una crisis.

• No bucear.

• Nadar sólo cuando un socorrista está presente.

Incluso las personas que tienen crisis y otros problemas de desarrollo o neurológicos pueden hacer ejercicio en el agua. Existen programas específicos a cargo de instructores que dirigen personalmente una serie de ejercicios. Es conveniente cerciorarse primero de que tienen formación para actuar en caso de crisis epiléptica.

Patty Osborne Shafer
Associate Editor/Community Manager
Epilepsy.com